José Mario de la Garza

“La Barra Mexicana es la conciencia jurídica nacional”

José Mario de la Garza

 

José Mario de la Garza, presidente de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados desde febrero de 2017, ha tenido como programa de trabajo durante su gestión luchar por que se resuelva la necesidad más apremiante e impostergable en este momento en nuestro país: un auténtico establecimiento y respeto al Estado de Derecho. En esta entrevista comparte cómo se puede alcanzar ese objetivo.

 

  

¿Qué es la Barra Mexicana, Colegio de Abogados?

Es la asociación de profesionales del Derecho más prestigiada de México, la primera que cuenta con un código de ética y la que está más comprometida con la capacitación y la actualización permanentes de todos sus agremiados y con lograr la colegiación de nuestra profesión. En pocas palabras, somos la conciencia jurídica nacional.

 

¿Cuál es la aportación que la Barra Mexicana, Colegio de Abogados ha hecho a México desde que se fundó?

La Barra nació como un esfuerzo de asociación gremial que no contó con la anuencia del gobierno para nacer; decían que no sobreviviríamos y ya tenemos 95 años llevando la batuta en el liderazgo de asociaciones de abogados. La gran aportación de la Barra a México es ser un colegio comprometido con la ética y con la excelencia. Somos abogados que luchamos por la dignificación de la profesión.

 

Pese a su entusiasmo, hay quienes piensan que la Barra sólo es un club de amigos…

También somos un club de amigas y amigos. ¡Por supuesto! Pero el centro que articula esa afinidad es nuestra pasión por el Derecho. Tenemos una fundación; entregamos premios nacionales de jurisprudencia; realizamos uno de los congresos nacionales de Derecho más importantes y con más tradición; congregamos a los despachos y a los abogados más prestigiados de México; tenemos convenios de colaboración con otros colegios, instituciones educativas, organizaciones de la sociedad civil y otras asociaciones de abogados en Europa y Estados Unidos; tenemos capítulos en 10 entidades federativas; realizamos trabajo profesional pro bono, y asumimos una postura muy clara a favor del Estado de Derecho y la democracia. Creo que somos mucho más que un club de amigos.

 

Tengo la impresión de que algunos barristas ven en el colegio una oportunidad para intercambiar favores y nada más… ¿Estoy equivocado?

El colegio es un espacio para intercambiar conocimientos y experiencias exitosas a nivel profesional, realizar sinergias y alianzas corporativas, y, sobre todo, para tener un lugar común con el fin de capacitarnos, actualizarnos, discutir los temas jurídicos de mayor interés en cada una de las ramas del Derecho y para tener la oportunidad de pertenecer a una asociación muy respetada y con un gran prestigio.

 

¿Tiene sentido una barra en un país donde no existe la colegiación obligatoria? Capacitar puede hacerse fuera de la barra…

Difícilmente la capacitación afuera del colegio responderá a los retos del ejercicio profesional. Nuestras capacitaciones tienen como objetivo compartir conocimientos útiles, actualizados y eficaces para resolver problemas jurídicos de nuestro tiempo. Pero, además, nuestro código de ética nos impone obligaciones deontológicas que garantizan una praxis profesional de calidad.

 

¿Qué ventajas tendrá la colegiación obligatoria en México?

Evitar que charlatanes con título en leyes esquilmen a muchos mexicanos con su dinero, su patrimonio o su libertad. No sé cuánto tiempo tarde, pero estoy convencido de que la colegiación será una realidad, no sólo en nuestro país sino en el mundo. Es un asunto de calidad mínima en el ejercicio del Derecho, ni más, ni menos.

 

¿A qué atribuyen las férreas resistencias a la colegiación obligatoria?

A la politiquería. Al miedo que tendría el Estado mexicano de terminar con la simulación que hoy existe en el mundo jurídico, en el que abundan abogados con título profesional, pero sin los más mínimos conocimientos y lineamientos éticos para desempeñar su trabajo como se debe. Es la resistencia al cambio lo que provoca miedo y luego parálisis, pero es inevitable. Ahí está el ejemplo de la reforma educativa: se pudo instrumentar, pero las resistencias para su implementación quieren volverla letra muerta.

 

¿El Consejo General de la Abogacía podrá vencerlas?

Pondrá toda su capacidad y toda su energía para hacerlo. Bien dice el dicho que la unión hace la fuerza; creemos en la potencialidad de nuestra sinergia.

 

¿Qué es lo más difícil de ser presidente de la Barra y qué lo más frustrante?

Lo más difícil es conjuntar tanta diversidad de visiones para poder actuar de forma articulada, unidireccional y armónica, pero también es muy satisfactorio cuando lo logramos. Lo más frustrante es que el día sólo tiene 24 horas y siempre hay cosas por hacer en esta responsabilidad.

 

¿Qué desafíos jurídicos impostergables vislumbra en México desde su posición?

Muchos, todos relacionados con el Estado de Derecho. Hacer efectiva la reforma al sistema de justicia penal; hacer efectiva la autonomía constitucional de los órganos de impartición de justicia; hacer efectivo el sistema nacional y los sistemas estatales anticorrupción; atender los problemas de violación de los derechos humanos derivados de la aplicación de la nueva Ley de Seguridad Interior, y terminar con la impunidad que hace que la ciudadanía no respete la ley que los gobernantes usan sólo como un discurso.

 

¿Cómo vamos a controlar la proliferación de escuelas de Derecho que surgen sin ningún respaldo en su calidad educativa?

Para eso es justamente la colegiación obligatoria; no podemos evitar que esas escuelas den una cédula profesional, pero si las obligamos a certificarse para renovarla vamos a depurar y a elevar la calidad de todas las escuelas de Derecho del país.

 

¿Hay en México los abogados necesarios o hay un exceso?

Malos abogados, sobran. Buenos abogados, faltan.

 

¿Qué interlocución tiene la Barra con otros colegios del mundo?

Hoy la Barra está presente en las provechosas alianzas que hemos construido con otras asociaciones. Menciono algunas de ellas: American Bar Association, Rule of Law Initiative, Consejo General de la Abogacía Española, Corte Internacional de Justicia, Corte Penal Internacional y Orden de Abogados de París.

 

¿Cómo lograr que la Barra tenga mayor influencia en las cámaras legislativas?

Ésa es precisamente una propuesta que hice a la Barra al principio de mi gestión y en lo que he seguido insistiendo, en lo cual tienen un papel muy importante nuestras comisiones que de manera continua discuten y reflexionan sobre los principales problemas que encuentran en la realidad jurídica nacional. Lo que se pretende es vincular con mayor intensidad y entusiasmo los saberes jurídicos de nuestra asociación con la sociedad de la que formamos parte. Es un eje de acción que tiene como propósito que “nuestras comisiones aprovechen su experiencia y conocimientos y elaboren propuestas que como iniciativas de ley o de política pública incidan en la agenda nacional”.

 

¿Cómo ve a nuestros jueces?

Enfrentan enormes desafíos y tratan siempre de consolidar su autonomía respecto de los otros poderes. Nosotros hemos defendido la idea de establecer la autonomía presupuestal del Poder Judicial en nuestra Constitución y mantenemos una relación muy cercana con algunos ministros de la Suprema Corte a quienes les externamos nuestras preocupaciones y nuestras propuestas.

 

Si en sus manos estuviera, ¿qué reformas constitucionales haría?

Autonomía presupuestal del Poder Judicial; una fiscalía que sirva; la desaparición del fuero para todos los funcionarios; una propaganda gubernamental con criterios de eficacia y rendición de cuentas; un gobierno abierto, y el mandato de que sin voto no hay dinero.

 


 

José Mario de la Garza Marroquín es abogado por la Escuela Libre de Derecho, maestro en comercio electrónico por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, maestro en Derecho corporativo por la Universidad Anáhuac, y ha cursado diversos diplomados y seminarios en materia de comercio electrónico, informática, inteligencia artificial, mediación y arbitraje, tanto en México como en el extranjero.

Es corredor público, habilitado por la Secretaría de Economía, y especialista en Derecho corporativo, especialmente en aspectos relacionados con sociedades mercantiles nacionales e internacionales, adquisiciones y fusiones, así como en materia de comercio electrónico.

Es miembro fundador y expresidente del Capítulo San Luis de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, A.C., así como socio director de Bufete de la Garza, S.C.

 

 

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