Orden de Abogados de Portugal

Orden de Abogados de Portugal

 

En la República Portuguesa —nombre oficial de Portugal— hay aproximadamente 27,000 abogados, los cuales deben registrarse de forma obligatoria en la Ordem dos Advogados para poder ejercer profesionalmente. Comenzamos con este colegio el recorrido que durante las próximas ediciones nos llevará a conocer los aspectos más destacados de diversos colegios de abogados alrededor del mundo.

 

 

La colegiación de los abogados encuentra su cimiento tanto en el sistema jurídico romano como en el anglosajón. Portugal es uno de los países del continente europeo que sigue esta legendaria tradición que data de 1838, año en que fueron aprobados los estatutos que dieron origen a la Asociación de Abogados de Lisboa.

De esta agrupación se constituyó, por decreto del 12 de junio de 1926, la Orden de Abogados, que en 1932 abrió una de las primeras bibliotecas de Derecho portugués. Sus estatutos reglamentan su organización y su funcionamiento, además de establecer el marco deontológico del ejercicio de la profesión.

Con el paso de los años se ha fortalecido hasta consolidarse como una asociación pública e independiente de los órganos del Estado, libre y autónoma en su reglamentación.

El 19 de mayo de 1992 se conmemoró por primera vez en Portugal el Día del Abogado, o Día de San Ivo, a cuya ceremonia asistió el presidente de la República, Mário Soares, que en esa ocasión fue distinguido por la Orden de Abogados con el título de miembro honorario de la Orden de la Libertad.

Actualmente, el legado de la abogacía ha dejado importantes contribuciones. Al revisar su historia podemos constatar el temple y la fuerza que ha tenido para consolidar instituciones.

Cabe destacar que la abogacía organizada no ha descuidado ningún aspecto; en el ramo editorial, desde 1941 comenzó a publicar la revista de la Orden de Abogados, y seis años después logró establecer una caja de previsión para sus miembros. Finalmente, en 1978 integró tanto a abogados como a solicitantes.

Los estudiantes interesados en ejercer la profesión deben incorporarse a la Ordem dos Advogados, que se estructura en siete distritos, los cuales aprueban que los profesionistas puedan brindar asesoría jurídica y representación legal ante los tribunales.

Cada abogado debe registrarse ante el consejo de distrito del colegio que corresponda a su territorio. El requisito es ser licenciado en Derecho por alguna universidad portuguesa pública o privada, además de haber realizado prácticas profesionales.

La Orden de Abogados cuenta con diversas comisiones e institutos para la especialización y la certificación de sus agremiados. Es importante señalar que tiene una comisión para la defensa de la abogacía, la cual brinda sus servicios a nivel nacional.

Para Portugal ha sido fundamental contar con un guardián del Estado de Derecho, que pugna por la plena aplicación de las leyes, los derechos, las libertades y las garantías de todos los ciudadanos, además de contribuir a una correcta administración de justicia.

Es un aliciente que su Constitución consagre a este órgano como un protector del acceso a la justicia. La Orden de Abogados no sólo asigna el título de profesional del Derecho sino que certifica la calidad del abogado en la práctica.

Los miembros se encargan de velar por la dignidad y el prestigio de la agrupación y tienen como estandarte la labor social a través de los valores y los principios deontológicos.

Desde su fundación, hace 92 años, tiene como objetivo representar a la abogacía organizada, defender sus intereses y sus derechos, así como denunciar, ante instancias nacionales e internacionales, los actos que atenten contra aquéllos.

La solidaridad es otra de sus características. Además, entre sus miembros se fomenta el acceso al conocimiento y el desarrollo de la cultura jurídica.

Su actividad no sólo se limita al ámbito académico, pues desde su trinchera se esquematizan proyectos legislativos. Las entidades públicas, judiciales y policiacas tienen el deber de colaborar con los órganos del colegio para llevar a cabo el correcto ejercicio de sus funciones.

Frente a las malas prácticas de los abogados, cualquier persona puede acudir ante la orden, que está facultada para ejercer sanciones que pueden ir desde una suspensión preventiva hasta una definitiva.

El secreto profesional es otro de los ejes que consolidan a la asociación: el abogado está obligado a salvaguardar el secreto profesional derivado del ejercicio de sus funciones o de la prestación de sus servicios.

En Portugal la educación superior está estructurada de acuerdo con los principios de Bolonia y su propósito es garantizar una preparación científica, cultural, artística y tecnológica sólida que habilite para el ejercicio de actividades profesionales y culturales y para el desarrollo de las capacidades de concepción, innovación y análisis crítico.

Este perfil pretende que quienes optan por ejercer la licenciatura en Derecho cuenten con las herramientas necesarias para ver más allá de una interpretación común.

La Orden de Abogados ofrece una serie de seguros que cubren desde la responsabilidad civil profesional de los despachos de abogados hasta los accidentes personales de sus miembros.

De acuerdo con los estatutos, la orden está obligada a suscribir un seguro de responsabilidad civil profesional por un importe mínimo de 50,000 euros. Se trata de una práctica adoptada desde hace varios años por la que el consejo general asumió una postura de apoyo a los abogados y para 2018 aprobó la suscripción de ese seguro por un valor de 150,000 euros.

En consecuencia, los abogados que tengan vigente su inscripción estarán cubiertos por el seguro contratado y podrán beneficiarse automáticamente con un límite de indemnización de 150,000 euros.

La abogacía está tan bien consolidada, que incluso sus agremiados obtienen una serie de beneficios que van más allá de sus actividades legales, pues ser miembros les permite acceder, con descuentos, a diversas actividades recreativas y culturales.

Toda gran institución requiere el compromiso y el trabajo de sus miembros. Por eso la Orden de Abogados ha logrado mantener su vigencia y estar a la vanguardia en los temas que se discuten en la sociedad. Desde 1972 se lleva a cabo el Congreso Nacional de Abogados, en el que se analizan los aspectos concernientes a la abogacía y a la agenda nacional.

La Orden de Abogados está integrada por 10 órganos:

  • Asamblea General, constituida por todos los abogados con inscripción vigente; tiene competencia para pronunciarse sobre todos los asuntos que no estén comprendidos en las competencias específicas de los demás órganos de la orden.
  • Bastonário, el presidente que representa a la orden y asegura el cumplimiento de su legislación y su reglamentación. El 11 de enero de 2017 Guilherme Figueired tomó posesión del cargo para el trienio 2017-2019.
  • Congreso de Abogados Portugueses.
  • Consejo General, integrado por el presidente, los vicepresidentes y los vocales.
  • Consejo Superior, el órgano jurisdiccional supremo que tiene competencia para juzgar las decisiones del Consejo de Deontología en materia disciplinaria y para dar laudo sobre los honorarios, a petición de los tribunales, de los abogados o de sus integrantes.
  • Consejo Fiscal, el encargado de controlar la gestión financiera del colegio, así como de dar asesoramiento, fiscalizar y pronunciarse sobre asuntos de los ámbitos presupuestarios, contables, financieros y fiscales.
  • Consejos regionales: Lisboa, Porto, Coimbra, Évora, Madeira, Açores y Faro.
  • Consejos de Deontología; en cada uno de los siete distritos funciona un consejo de esta naturaleza que ejerce el poder disciplinario en primera instancia respecto de los abogados y los pasantes.
  • Asambleas Regionales.
  • Delegaciones.

El Consejo General establece en su normatividad las ocasiones en que los agremiados y los pasantes deberán portar toga, color negro y birrete, también negro y de formato octogonal. El código de vestimenta es obligatorio en asambleas y cuando así lo dispongan los estatutos. El comité disciplinario es el encargado de vigilar su cumplimiento.

La insignia de la Orden de Abogados está conformada por una medalla que integra la representación gráfica de las tablas de la ley, bañadas en esmalte blanco con letras doradas, sobre la cruz de Cristo —símbolo del sacrificio—, en esmalte encarnado y blanco, que significa el deber de obediencia a los principios de la moral y de la ley, y lleva inscrito el cargo correspondiente a la categoría de cada miembro.

El bastonário portará la medalla suspendida por un collar dorado, y los demás miembros usarán una cita roja.

La Orden de Abogados no sólo regula la profesión jurídica. Su extensa tradición permite que se consolide como un contrapeso en el equilibro del poder, la impartición de justicia y el respeto de las instituciones. Con el paso de los años preserva su labor social y su prestigio.

La colegiación funge como una aliada para los abogados portugueses, porque desde su creación defiende y promueve el respeto de sus derechos, además de que es un facilitador de conocimientos que permite brindar servicios legales de calidad.

 

 


 

 Fuentes:

- https://portal.oa.pt/.

- http://www.expansion.com/estaticas/especiales/global-abogados/portugal.html.

- https://www.abogacia.es/wp-content/uploads/2013/06/Informe-comparado-Colegiacion-estructura-y-funciones-abogacia-UE27-ok.pdf.

  

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